Irene Savino

Per: Núria Parera

Irene Savino (Caracas, 1953) va créixer amb els llapis de colors entre els dits. El món del dibuix era el seu entorn natural, i ho segueix sent. Fa anys que és la directora d’art d’Ekaré Europa, la seu barcelonina d’una important editorial infantil de Veneçuela. Irene i el seu equip dialoguen amb l’autor i l’il·lustrador durant tot el procés d’edició d’un àlbum, i no tenen pressa. A cada llibre li dediquen un any de feina, com a mínim, perquè la seva filosofia és aconseguir una obra que perduri, una petita joia que es pugui trobar sempre a les llibreries. Ekaré és una paraula indígena, de l’ètnia pemón, i significa “relat autèntic”. I és que d’això es tracta, d’explicar bones històries que passin de generació en generació.

Com va començar Ekaré?

Ekaré surgió en el año 1978 como editorial del Banco del Libro, una institución que fomentaba la lectura en Venezuela. Nació con la voluntad de editar buenos libros ilustrados para los niños venezolanos. Hasta ese momento sólo se podían leer libros que venían de fuera, y claro, a los niños les costaba identificarse con el castellano peninsular, con paisajes que no les eran propios o con situaciones que les eran ajenas, como una Navidad con nieve, por decir una. El objetivo de Ekaré fue crear buenos libros con una mirada hacia nuestro entorno. Yo empecé en Ekaré en 1982 como diseñadora y luego pasé a la dirección de arte.

 

Ekaré té tres seus al món.

Sí, Verónica Uribe –una de las fundadoras de Ekaré– es chilena y cuando pudo regresar a Chile, después de su exilio en Venezuela, abrió allí una sede. Nuestra sede nació porque algunos de los trabajadores de Ekaré vinimos a Barcelona por razones personales y nos pidieron que montáramos aquí la sede europea. Estar en Barcelona ha sido sumamente positivo, nos ha permitido trabajar con autores de aquí y mejorar gracias a la competencia que hay, que es muy buena.

 

Cada seu publica els seus propis projectes?

Sí, pero trabajamos en equipo. No se publica nada que no se haya hablado con las tres sedes. La mirada de cada sede es importante, enriquece. Tomamos las decisiones juntos.

 

De quina manera us arriben els projectes?

Hay diferentes formas… A veces nos llega un manuscrito y nosotros buscamos el ilustrador. Otras veces el ilustrador es también autor y ya nos presenta todo el proyecto completo. Y finalmente hay autores que se han puesto en contacto con un ilustrador y también nos traen el proyecto terminado.

 

Una vegada heu acceptat un projecte, quin és el següent pas?

Hacemos un equipo de trabajo compuesto por el editor, el director de arte y los autores. En Ekaré nos involucramos muchísimo con el proceso del libro. El editor cuida la concepción global del libro y trabaja estrechamente con el autor. El director de arte lo hace con el ilustrador. Escoger un ilustrador es un momento crucial porque va a determinar el tipo de libro. Antes de decidirnos, el editor y el director de arte nos reunimos y hablamos sobre cómo nos imaginamos ese texto, si queremos destacar más el humor, el toque surrealista, las emociones, etc. Una vez tenemos al ilustrador o ilustradora dialogamos con él, intentamos aportar otra mirada… El trabajo en equipo siempre es positivo. Dedicamos un año entero, o más si es necesario, a trabajar cada proyecto, creemos que este periodo de tiempo es necesario.

 

Quins tipus de textos són els preferits d’Ekaré?

Nos interesan buenas historias, que emocionen, que diviertan, que sean originales, que estén bien escritas. Y eso es difícil. No hacemos mucho libro de concepto o de acumulación de situaciones, nos gusta que haya siempre un relato.

 

La història de “Un perro en casa” és curiosa, fins i tot inquietant…

El manuscrito de Daniel Nesquens nos gustó por su originalidad, si bien es cierto que nos preocupaba el final. El texto termina con la frase: “cuando quité el tapón me pareció escuchar un ladrido”. Y ya. Daniel siempre escribe cuentos de final abierto porque es consciente que el ilustrador va a completar esa historia con su aportación. Y eso nos gusta. Pero en este caso nos parecía un final un poco frustrante para el lector. Lo llamé y le dije que queríamos darle un final más positivo, Daniel nos dijo que adelante. Entonces Ramon París, el ilustrador, nos propuso su idea y nos encantó. Yo tenía otras posibilidades en mente pero la de Ramon era mejor, pues le dio la vuelta al imaginar el perro como un perro de tinta, cosa que hacía verosímil que se diluyera y se fuera por las tuberías. La editora, Brenda Bellorín, que es muy aguda, también le aportó el concepto cíclico. Fue un proceso delicioso.

 

La norma de la casa és que l’autor i l’il·lustrador no es coneguin en tot el procés, oi?

Tratamos que sea así por una razón: el ilustrador tiene que reinvetar la creacion de otro creador, tiene que hacerse suyo el proyecto, y debe hacerlo con libertad total. Nos parece que si están en contacto, la mirada del autor puede coartar la libertad del ilustrador, limitarla. Por otro lado soy consciente que algo nos perdemos, seguro que sería muy interesante saber qué tiene que decir el autor sobre las imágenes. Es una decisión que tomamos sabiendo lo que perdemos, pero nos parece más importante preservar esa autonomía del ilustrador. A los autores les cuesta entenderlo porque no ven el libro hasta que se publica, pero en todos los casos (excepto uno) quedaron contentos.

 

Quants llibres publica Ekaré Europa cada any?

Unos 15, de los cuales un 65% o 70% son originales. Editamos en castellano y algunos en catalán. En castellano lanzamos 4.000 ejemplares de cada libro. En catalán, unos 1.000-1.500, aunque ya varios de nuestros libros en catalán han sido reeditados. Nunca publicamos en otros idiomas, pero sí vendemos derechos a otros países, somos muy activos en eso. Es satisfactorio para los autores y nos aporta prestigio a nosotros. De todos modos no somos una editorial sólo de novedades, somos una editorial de fondo. Nos gusta que nuestros libros tengan una larga vida, que perduren en el tiempo. Por eso, además, reeditamos unos 40 libros de nuestro catálogo cada año. Margarita, de Rubén Darío, por ejemplo, lo reeditamos anualmente.

 

I les llibreries, com reben els llibres que no són novetat?

Ahora mejor. Cuando llegamos a Barcelona nos dimos cuenta que el mercado español era de novedades. Pero cada vez hay más librerias independientes que apuestan por el libro de fondo, que lo valoran. Hay varias en Barcelona, en Madrid, alguna en Gijón… El trabajo que da hacer un libro es tremendo: por parte del autor, del ilustrador, de la editorial… Y no se puede permitir que desaparezca en unas semanas, ¡es perverso! Jajaja.

 

En els vostres llibres no especifiqueu per a quina edat es recomana aquell conte.

Bueno, hay algunos que son claramente para pequeños pero otros no. No nos gusta marcar la edad del lector, pues depende de cada niño o niña, aunque sí hacemos una sugerencia en el catálogo. En realidad un buen libro infantil puede disfrutarlo un adulto también. Cada vez más la frontera se diluye. En nuestra colección Ekarequis, por ejemplo, nos tomamos más libertades, nos permitimos ser más caprichosos, son libros difíciles de clasificar. El libro antes comentado, Un perro en casa es un Ekarequis.

 

Quin va ser el primer llibre que vau publicar en arribar a Barcelona?

Fue La composición, con texto de Antonio Skármeta y ilustraciones de Alfonso Ruano (co-editado con SM). Este libro nos trajo muchas alegrías. ¡Era el primer proyecto y yo estaba asustada! Pero tuvimos la gran sorpresa de que ese año ganó el premi Llibreter como el mejor álbum del año. Fue un buen augurio.

 

De quines novetats recents estàs més satisfeta?

Es difícil escoger… Una serie de relatos basados en la Metamorfosis de Ovidio que Lemniscate reinterpreta, y que ha pasado un poco desapercebida, me gusta muchísimo. El primer título es Filemón y Baucis, el segundo, Dédalo y Perdiz. ¡Son una maravilla! De pequeño formato, con ilustraciones que simulan ser linoleo, a dos colores. Las historias son preciosas. Es una pequeña joya. Otro proyecto destacado es la traducción del libro sueco Es tu turno, Adrián, que tuvo una mención en Bolonia y que aquí ya recomienda Rosa Sensat. Es sobre un niño que se bloquea al leer en clase. La historia es muy bonita, y en la ilustración se mezclan diferentes técnicas gráficas.

 

I tu, de petita, somiaves que series…?

Yo dibujaba mucho, en la familia de mi padre todos lo hacían. Era habitual ver a mi padre con los lápices de colores o que llegara mi tío y se pusiera a garabatear caricaturas. Estudiar diseño e ilustración fue un paso natural. Quería dedicarme a algo relacionado con el dibujo, aunque entonces no sabía que acabaría en el mundo del libro. ¡El álbum es algo tan abierto! ¡Se pueden hacer aún tantas cosas!